Sábado por la tarde...tenía cosas que hacer, había quedado con un amigo que hacía tiempo que no veía y al que tenía miles de ganas de ver...a las siete y media él me esperaba en su casa, pensé en hacer primero algo que consideraba más importante y luego ir a tomar algo con él....
Fui a un centro comercial cercano a mi casa en el que mi madre unos días antes había visto una batería de cocina y un conjunto de platos que le habían encantado...debido a las circunstancias del cambio de piso, de su tristeza por los motivos que nos obligaba a ello y algunas cosas más no me lo pensé dos veces y me dirigí hacia donde se encontraba aquella ilusión de mi madre...Miré el precio y se disparaba bastante, cuando lo había visto con mi madre nos habíamos equivocado al mirarlo y creíamos que era mucho más barato...
Dejé todo en su sitio y no pude evitar entristecerme al ver que salía demasiado de mi presupuesto...pasaron cinco minutos y pensé...¿qué es más importante el dinero o la sonrisa de mi madre? Esa pregunta me la contesté rápidamente cuando volví a coger aquello que iba a ser mi regalo...
Había una cola inmensa...mi targeta de crédito estaba que temblaba...pero de todas formas esperé, cogí las cosas y me dirigí al nuevo piso donde supuestamente se encontraba ella...Al llegar, teniendo en cuenta mi suerte, ella no estaba allí...la llamé por teléfono y le pedí que viniera...
Al llegar le mostré mis regalos, me encantó ver su cara de sorpresa, una sorpresa mezclada con ilusión...unos ojos que brillaban como hacia tiempo no podía ver...Me sentí satisfecha por haber conseguido darle unos minutos de felicidad...
Entramos al piso y al cabo de un rato ella entristeció mientras decía que no merecía ese regalo...hablé con ella y parecía haberla convencido de que no importaba lo que me hubiera gastado y que sin duda merecía eso y más...conseguí que sonriera y nos quedamos un rato juntas limpiando todo para poder empezar a colgar cosas en los armarios, ordenar...
Parecía que todo había salido bien; sin embargo, cuando hoy ha llegado del trabajo me ha planteado lo que se suponía que iba a ser una buena idea....no he llegado a escucharla y le he preguntado si quería comprarle a mi hermana el ordenador que vimos el otro día anunciado en un panfleto de propaganda...me ha sonreído y me ha dicho:..."te iba a decir que devolvamos la batería de cocina y a medias paguemos ese ordenador"...
Me he quedado sin palabras...ya es la segunda vez que hace que devuelva algo que yo le he regalado...mi cara ha cambiado de golpe...mi sonrisa se ha desvanecido...mis ojos se han humedecido, pero antes de dejar caer una lágrima sobre mi rostro me he levantado y le he llevado el ticket para que haga lo que quiera...
Ahora me planteo si sigue valiendo la pena hacerle regalos...nunca logrará comprender el daño que me hace al destrozar mis ilusiones cuando estas se basan en las suyas...