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viernes, 29 de agosto de 2008

De vuelta aquí, a mi mágico hogar

Hace mucho que no escribo...de hecho ya sabéis que me fui unos días al pueblo y bueno regresé el 23, pero yo y me querida suerte hicieron que al regresar...(con la mudanza, etc..) no tuviera internet hasta hoy. Así que no es que me haya olvidado, sino que simplemente no he podido dar señales de vida ni saber que os estaba pasando, aunque quiero que conste que me he acordado muchos de todos/as. Bueno espero poder entrar estos días pero el lunes sube a examen de teórica de coche...y el martes empiezo la uni...así que no sé, espero conseguirlo...

Los días en el pueblo me fueron bastante bien, desconecté, pude ir a ver a mi tía cuatro veces, estuve con mis amigas/os, y bueno ya se sabe...fiesta, alguna borrachera, mi cumpleaños y alguna noche de "pasión". Después al regresar todo volvió a la normalidad...pero encima sumándole las cajas, el traslado, una habitación sin nada, solo polvo...pero bueno parece que poco a poco, muy poco a poco empieza a coger forma...

PD: iré pasandome por todas las paradas de mi tren, eso si, necesitaré algo de tiempo :)

En fin os explicaré la llegada al pueblo por encima... :

Horas y horas de carretera, el camino de siempre...ahora árboles, ahora alguna casa, algún rebaño a lo lejos, flores creciendo en medio de verdes prados...pero a lo lejos se empezaba a dibujar la imagen de aquel destino que buscaba...las fábricas que hay a la entrada y finalmente el letrero donde ponía en grande aquel mágico nombre, el nombre de mi querido pueblo... llegamos a casa, como siempre salté del coche y me dirigí a abrir la puerta...entré y respiré profundamente dejando que me invadiera aquella olor tan apreciada, aquella que me transmitía la dulzura de mi infancia y me hacia recordar y sentir aún más de cerca a todos aquellos que tanto quiero...después de comer vuelta al coche...las piernas temblando, los nervios me comían por dentro...nervios sí pero de emoción, de ganas de llegar, de poder vivir lo que hacia tanto que esperaba...llegamos y corriendo como siempre, movida por mis ansias, por mis ganas de verla...entré y pregunté donde se encontraba...

Me dirigí hacia el lugar indicado donde la hallé estirada en un sillón-sofá de color azul...pensé que ese sillón le iba a medida, era de su color favorito... Me acerqué lentamente le cogí la mano con suavidad, me miró a los ojos y le pregunté: "Tía, sabes quien soy?"... me contempló, en sus ojos aparecieron centinelas, me cogió un poco más fuerte y respondió: "Mi sobrina", al cabo de poco tiempo pero con algo de ayuda pronunció aquello que tenía tantas ganas de escuchar...mi nombre... En ese momento no pude evitar la lágrima que se deslizó por mis mejillas, me acerqué aún más a ella y le di uno de aquellos besos que transmiten todas las fuerzas y el amor del mundo... Estuvimos hablando, la mayor parte del tiempo de cosas que no tenían ningún sentido ya que en muchos momentos ella, pobre, no sabía bien lo que decía...pero lo importante no era el tema de conversación, lo importante era la unión de nuestras manos que duró desde que la vi hasta que tuve que marcharme, nuestras mirada llenas de complicidad, mis ganas de tenerla cerca, los besos que le di segundo tras segundo, los abrazos que le regalé con todas mis fuerzas...era aquí donde se encontraba toda la importancia y mágia...

Al pasar menos de media hora tuve que marchar ya que mi hermana no aguantaba más allí...se entristeció al ver que no era la misma persona que habíamos tenido a nuestro lado durante tanto tiempo... En ese momento me acerqué a mi tía y muy lentamente le dije que nos habíamos de marchar, pero que después de 8 días regresaría para verla, al principio le costó comprenderlo, ella quería venir con nosotras...pero finalmente pareció que lo aceptaba, sonrió y nos dijo marchad tranquilas...la abracé una vez más, la empapé de besos y con lágrimas en los ojos le dije al oído... "Tía, te quiero mucho" . Cuando salíamos de la salita me giré para grabar su imagen en mi mente y descubrí como nos miraba mientras agitaba la mano diciendo adiós...

Finalmente pude volver antes de ocho días...en realidad al día siguiente volví a estar a su lado, pero entonces ya no fue menos de media hora ni en aquella salita, entonces la saqué a dar una vuelta por los jardines que tenían alrededor de los que es su "casita"...